La AP-1 retira sus barreras

Tras más de 44 años de peaje, la AP-1 ha retirado esta medianoche sus barreras y se ha convertido en una vía gratuita de pleno derecho | Decenas de personas celebran in situ el fin de una concesión colocada desde hace décadas en el epicentro de la polémica

Desde medianoche, los vehículos pasan, sin detenerse, por delante de las cabinas de peaje de la AP-1/GIT
Desde medianoche, los vehículos pasan, sin detenerse, por delante de las cabinas de peaje de la AP-1 / GIT
GABRIEL DE LA IGLESIA y AYTHAMI PÉREZBurgos

Y por fin se retiraron las barreras. La provincia de Burgos ha vivido esta medianoche una jornada clave en su historia reciente. Bueno, en realidad no ha sido a medianoche. Y es que, adelantándose al horario previsto, los operarios de Europistas han comenzado a retirar las barreras de la AP-1 al filo de las once de la noche, momento en el que la autopista ha dejado de ser una vía de peaje y ha comenzado su andaduda como carretera gratuita. Eso sí, a pesar de haberse adelantado al horario previsto, no ha faltado la pompa y circunstancia que cabía esperar de una jornada histórica, y decenas de personas se han acercado hasta las playas de los peajes de Castañares y Briviesca para compartir una celebración que se ha hecho esperar. Concretamente, 44 años, los mismos que ha durado una concesión que ha sido fuente constante de polémicas y debate.

De hecho, llegar hasta este punto no ha sido fácil ni rápido. En la memoria de los burgaleses reposan ya las cuatro prórrogas concedidas en las últimas cuatro décadas, las innumerables movilizaciones ciudadanas, el uso como arma política de la vía en cada ciclo electoral y, sobre todo, los miles de accidentes de tráfico registrados durante estos años en la N-I, hasta ahora única alternativa libre de pago a la autopista. Las cifras hablan por sí solas. Más de 250 personas han perdido la vida en la calzada de la N-I en los últimos 20 años. Unas cifras frías, pero que encierran cientos de tragedias humanas. Demasiadas pérdidas, demasiadas lágrimas, demasiadas cruces negras en los arcenes de la carretera.

Esa siniestralidad, fruto del intenso tráfico -unos 10.000 vehículos diarios, de los que alrededor de la mitad son pesados- y de un trazado heredado de principios del siglo pasado, han convertido a la N-I en una de las carreteras más peligrosas del tercio norte peninsular, motivo fundamental por el que desde hace años se viene exigiendo desde diferentes ámbitos la liberalización de la autopista.

Cuatro prórrogas

Máxime, teniendo en cuenta que la concesión debería haber finalizado inicialmente en 1994. Esa era al menos la fecha que se estipuló en el primer contrato firmado entre el Gobierno y Eurovías en 1974. Sin embargo, poco duraron las previsiones iniciales, ya que el retraso acumulado en la entrada en vigor de la explotación derivó en la aprobación de la primera prórroga, que se extendió hasta 1999. Apenas unos años después, en 1982, el Gobierno de Felipe González revisó el contrato y amplió la concesión hasta 2003.

Ya en 1994, el Gobierno volvió a prorrogar el contrato, en este caso hasta 2017. Poco quedaba entonces del proyecto inicial, que lejos de completar el trazado entre Burgos y Málzaga se circunscribió exclusivamente al tramo entre Castañares y Armiñón (Álava). Y ya en 2005, con Rodríguez Zapatero en La Moncloa llegó la cuarta prórroga, motivada en este caso por la liberalización parcial del tramo entre Ameyugo y Armiñón para establecer una suerte de circunvalación en Miranda de Ebro con un tercer carril.

En aquel momento, se estableció el 30 de noviembre de 2018 como fecha tope, pero quedaba por ver si los gobernantes de turno se guardaban alguna otra prórroga en el bolsillo. Un temor que el anterior ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, no terminó de despejar durante su mandato, en el cual evitó hablar de gratuidad. Sí lo hizo, sin embargo, el nuevo ministro, José Luis Ábalos. De hecho, la liberalización de la AP-1 fue uno de los primeros compromisos que adquirió el pasado mes de junio tras asumir la cartera de Fomento a raíz de la moción de censura.

Cava y abrazos

Un compromiso cuyo cumplimiento se ha festejado con ganas. Quizá, los que más lo han celebrado sean los miembros de la plataforma de afectados por la N-I, que se han acercado hasta Castañares para ver el fruto de sus constantes reivindicaciones. No ha faltado el cava ni los abrazos, con el recuerdo siempre presente de las víctimas mortales.

Tampoco ha faltado a la cita el subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente, que ha estado acompañado de varios dirigentes socialistas de la capital y la provincia. Asimismo, varios miembros del PCAS han querido participar en la histórica jornada, en la que el gran protagonismo ha recaído sobre las fuerzas de seguridad. Y es que, con motivo de la liberalización de la AP-1, que desde hoy se denomina A-1, se ha desplegado un impresionante dispositivo de la Guardia Civil en colaboración con la Policía Nacional.

Las barreras han sido retiradas antes de que marcaran las doce de la noche
Las barreras han sido retiradas antes de que marcaran las doce de la noche / GIT

Muchos interrogantes

¿Y a partir de ahora, qué va a pasar? Eso está por ver. De momento, los vehículos ya pueden transitar libremente entre Burgos y Armiñón (Álava), pero con ciertos condicionantes. Los más evidentes son los vinculados a las infraestructuras. Y es que, aunque esta noche se han retirado las barreras, las cabinas de peaje siguen ahí. En principio, la intención de Fomento pasa por retirarlas a lo largo de los próximos meses, pero la carretera deberá superar en breve la primera prueba de fuego, prevista con motivo de la operación especial de tráfico del Puente de la Inmaculada.

En este sentido, la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, aseguró ayer en Burgos que la carretera contará con un dispositivo especial de vigilancia durante los primeros compases de la liberalización. Una liberalización que, tal y como indicó la propia Barcones, se realizará a largo plazo, toda vez que la carretera pasará a depender de la Dirección General de Carreteras (DGC) y, por tanto, se cierra la puerta a que la carretera vuelva a ser de pago en un futuro próximo, tal y como muchos temían tras la apertura del debate sobre el cobro en las carreteras de alta capacidad en España.

Paralelamente, y a la vista del significativo incremento de tráfico que se registrará en la carretera -se prevé pasar de 20.000 vehículos diarios a 27.000-, Barcones confirmó que Fomento ya trabaja en el anteproyecto de construcción de un tercer carril en todo el trazado, que en un futuro debería complementarse con la construcción de nuevos accesos a la vía que garanticen la permeabilidad del corredor.

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Expectación

«La lucha constante da sus frutos», han asegurado, con ilusión y euforia, los usuarios de la N-I. Esa carretera que tantas vidas se ha cobrado. Por fin, esta noche, los usuarios de la N-I, la mayoría pertenecientes a la Plataforma de Afectados por la N-I, se han reunido por un motivo alegre. Sus concentraciones se solían producir para pedir esta liberalización tras algún accidente, muchos de ellos con víctimas mortales, en la N-I.

Hasta que no han visto los peajes sin barreras, no se lo han creído, por eso se han congregado en los peajes. Esos usuarios de la N-I que todos los días se desplazan por esta vía con una alta siniestralidad para ir a trabajar, para disfrutar del ocio o esos niños y jóvenes que usan el transporte escolar por esta carretera, ahora lo harán más tranquilos. Ya que la liberalización de la AP-1 disminuirá notablemente el tráfico por esta nacional.

La lucha de la Plataforma de Afectados por la N-I, una agrupación ciudadana sin inclinaciones políticas, ha logrado situar este problema en las portadas de los periódicos y en la mente de todos. Esta noche ellos también han tenido presentes a las víctimas que se ha llevado la N-I y han realizado una ofrenda floral en su honor en Briviesca.

La liberalización también gusta a los transportistas burgaleses, que llevaban escuchando esta promesa de muchos gobiernos y ministros y ahora se ha hecho realidad. Sobre todo señalan el poder circular de forma más rápida y segura. Pero la noche de la liberalización de la AP-1, los transportistas no dejan que se olvide que, para que se transforme en una vía óptima para el tráfico de vehículos de gran tonelaje, aún faltan intervenciones, como la apertura de áreas de servicios.

La liberalización de la AP-1 supondrá un trasvase de gran parte del tráfico de la N-I a la nueva autovía. Los negocios de la nacional sufrirán la pérdida de clientes y se quejan por ello, ya que sus principales clientes son camioneros y usuarios de paso de la N-I. Reconocen sentir miedo por el futuro en una comarca escasa en oportunidades laborales. Según sus datos, el levantamiento de barreras conlleva la eliminación de unos 150 puestos de trabajo directos y 50 indirectos.

Los trabajadores de Europistas, la empresa encargada de la vía, han sufrido la incertidumbre de saber qué iba a pasar con sus empleos hasta pocos días antes de la liberalización. El ERE pactado con la empresa ha dejado 62 subrogados, 44 despedidos, 5 traslados y una baja voluntaria. El Ministerio de Fomento encargará a Itínere el mantenimiento de los próximos seis meses.

 

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